Personaje: Trovador

   
Trovador con capacidades mágicas, mediante el uso de su música. Puede hacer que sus enemigos (u objetivos, en caso de ser un trabajo) dancen, peleen, rían descontroladamente, ganen energía y vigor, o por el contrario, puede hacer que se debiliten y enfermen, se confundan, se pierdan, se ataquen a sí mismos.
Uno de los actos más legendarios que llevó a cabo sucedió cuando hizo que los habitantes de una aldea entera bailaran descontrolados, bajo noche, sol y lluvia, hasta que llegaran a perder las piernas a la altura de las rodillas. Condenados a bailar hasta que la carne fuera polvo y los huesos fueran astillas. La imagen contrapuesta de los pueblerinos bailando con gracia, sacudiendo los cuerpos y moviendo frenéticamente los muñones de las piernas contra el suelo, mientras al mismo tiempo gritaban de dolor y desesperación, hundidos en piletas de sangre y barro era una visión realmente inolvidable.

A los pocos días de generada la orden, orquestada a través de una hermosa canción lenta y pausada, un comerciante que pasaba por la zona encontró en las finas vías de la aldea muchos muertos y apenas unos pocos sobrevivientes; los que finalmente habían podido dejado de bailar. Los pocos que habían alcanzado la altura de las rodillas y todavía vivían.